Se trataba de una mina que no podía pronunciar la letra “E”. Ella sufría por la imposibilidad de cantar el “asereje”, en cambio decía: “asaraja” y todos se reían de ella. Tampoco podía relacionarse con las personas que no conocía, porque no le podía decir “he, che!”. Resolvió entonces estudiar mucho, e invento un idioma que no llevara la letra “E”, lo denomino “isa lutra di miurda mi cago la vida”. A la pobre, nadie le dio bola, se quedo en la quiebra y se murió de hambre. Después de muerta y por respeto, en vez de poner su nombre normal en la lapida, lo tradujeron en el idioma que había inventado. Así paso de ser Elena a ser Olona. Y cada vez que pasan por su tumba, todos se cagan de la risa., incluso haciendo “je je”.

Fin
LAZARO
meada